La prevención de la enfermedad, el cuidado y tratar a pacientes con afecciones cardíacas es un deber del Sistema de Salud, ya que las afecciones asociadas al sistema cardiovascular son una de las principales causas de muerte en naciones del primer mundo, y por ende dicha especialidad es muy demandada, posee gran futuro y excelentes perspectivas de trabajo dentro del ámbito sanitario. Por ello, el personal de enfermería cardíaca son profesionales de gran prestigio y gran proyección laboral.
Una razón de riesgo cardiovascular representa una propiedad biológica o un hábito que eleva la probabilidad de padecer una enfermedad cardíaca o morir por ella.
En el diagnóstico, la enfermera puede realizar una investigación circunstancial de pacientes, sirviéndose de cualquier consulta por otra causa; por ejemplo, tomarse la presión arterial, curar una herida o la realización de una revisación pedriódica. Después de confirmarse el resultado de un enfermo, según su riesgo cardiovascular y ya establecido su tratamiento, comienza la etapa de control, y es en la consulta de Enfermería donde se efectúan un número mayor de consultas programadas, hasta lograr el fin del tratamiento.
Los sistemas de control de enfermedades crónicas que se llevan a cabo en los centros sanitarios causan que la enfermera sea quien se encargue de controlar la salud de los pacientes, especialmente los hipertensos, dislipémicos, obesos y diabéticos, quienes tienen un factor de riesgo cardiovascular más grande.
El profesional de Enfermería posee un rol fundamental en el descubrimiento y tratamiento de pacientes con riesgos cardiovasculares, brindándoles las acciones preventivas y curativas de rutina, promoviendo educación de salud a través de recomendaciones sobre la alimentación y estilos de vida cardiosaludables, haciendo hincapié en la relevancia del deporte.